martes, 7 de octubre de 2008

La ética y la psicología del consumo: ¿es el consumo una mala palabra?


Desde que decidí vincularme al mundo de la psicología del consumo he estado acostumbrada a recibir muchas críticas y juicios valorativos: “la psicología no está hecha para lucrar”, “los psicólogos del consumo son manipuladores de masas”, “lavadores de cerebro”, “psicólogos vendidos al libre mercado”, “ayudan a crear necesidades que no son importantes”, “fomentan el consumismo”, etc.

Me acuerdo que cuando recién me iniciaba en el área muchos colegas míos (psicólogos sociales, clínicos o educacionales) consideraban poco atinada la incursión de la psicología en terrenos poco convencionales o ligados a la “salud humana”. En definitiva la asociación psicología y mercado (consumo) sacaba roncha.

Creo que la sociedad aún no está preparada para encontrar nuevas fuentes de vinculación entre la psicología y la cotidaneidad, pues desde mi punto de vista el consumo es una forma de comportamiento cotidiano que perfectamente es valedero como objeto de estudio, tal y como lo es cualquier otro rango de la actividad humana. Negar la posibilidad de estudiar las variables psico-sociales del consumo equivaldría, en mi opinión, negar la posibilidad de entender cómo somos, pensamos, sentimos y actuamos en el 90% de nuestro tiempo. Tiempo que pasamos consumiendo de alguna u otra forma, es decir, leyendo algún periódico o revista, escogiendo los productos que vamos a comer, eligiendo un libro o programa de televisión de nuestro interés, adoptando alguna idea o simpatizando con algún personaje político/televisivo, movilizándonos por algún medio de comunicación, asistiendo a alguna obra de teatro, cine o espectáculo, realizando algún deporte, vistiendo con algún tipo de estilo o look en particular, escribiendo en blogs, etc.


He aquí pues mi defensa de la psicología de consumo y una postura ética de la misma. No se trata de escudriñar cerebros en pos de identificar o, peor aún, crear necesidades ocultas que sirvan a los productores para hacernos comprar irracionalmente productos que en verdad “no necesitamos”. Se trata, en esencia, de conocer a profundidad las razones que nos motivan a actuar, elegir y comportarnos socialmente y cómo dichos actos constituyen nuestra identidad individual y social. ¿ha pensado usted en qué universidad estudió y por qué la eligió? Ha pensado también qué marca de auto posee y porqué razones – más allá del precio – le sedujo? ¿ha pensado también en qué razones lo llevan a comprar cereales, yogurt o galletas en el desayuno?...todas estas decisiones contribuyen a darnos una idea más integral de quiénes somos. Los productos contribuyen a definirnos como personas e insertarnos en el mundo social. La psicología del consumo es finalmente un campo de conocimiento social, y su exploración está intimamente ligada a las variables del medio ambiente (grupos sociales, valores, subculturas, etc).

El indagar por patrones de consumo no implica necesariamente fomentar el consumismo. Acaso el estudiar las enfermedades mentales contribuye a fomentar la “anormalidad”?. El consumo no es de por si una actividad “amoral”, tampoco lo es el vender, comprar, poseer, acumular, gastar o invertir. Las decisiones económicas son sólo eso: actividades y en todas ellas la psicología está presente como mediador.

El psicólogo del consumo trabaja en entornos empresariales y como tal está expuesto a presiones de tipo comercial. Es sin duda alguna un terreno pedregoso, pero acaso no está el psicólogo organizacional involucrado también con decisiones delicadas ligadas al despido o reposición del personal? O no está el psicólogo comunitario enfrentado a dilemas éticos cuando decide apoyar a ciertas comunidades necesitadas y no otras? En todo rango de actividad psicológica existen dilemas éticos y la psicología del consumo no es la excepción.


Personalmente me ha tocado enfrentar dilemas éticos durante mi ejercicio profesional como el decidir no involucrarme en el negocio del tabaco (y estudio de la conducta del fumador), el negarme a defender un lanzamiento del producto que la investigación de mercado reportaba como no satisfactoria para el consumidor, el negar a un cliente llevarse los videos grabados de un focus groups pues “quería verlos en su casa”, el mantener una postura crítica respecto a otro productor cuya apelación publicitaria podría ser confusa o hasta “engañosa”, etc. Pero creo que similares decisiones son dables en cualquier área de ejercicio profesional.

Mientras actuemos en nuestros respectivos campos con profesionalismo, ética y con fidelidad a nuestros principios y valores universales podremos estar seguros que la profesión psicológica estará plenamente ratificada.

El consumo no es una mala palabra, es sólo un campo de actuación!.

8 comentarios:

  1. Bueno, yo considero que es tarea individual decidir actuar éticamente. Además estoy de acuerdo con que en todo momento uno puede enfrentarse a dilemas éticos: el conocimiento es sólo eso y es el hombre quien decide si usarlo con un fin bueno o malo.
    Sin embargo, tambien es cierto que existen comportamientos consumistas que pueden parecer patológicos y en último caso, comportamientos de consumo que parecen no satisfacer ninguna necesidad en particular... pero cómo saber que ese no es un problema personal de poder identificar y priorizar algunas necesidades sobre otras, dependiendo del momento. pero el ser humano no es tan racional.
    Considero que para eso, es necesario educar una población con conciencia y criterio, que puedan conocer muchas opciones y contrastar qué es lo que más les conviene, lo que representa una tarea ardua. pero no por ello imposible: generar personas con "criterio" (la mayoria del tiempo o cuando las circunstancias lo requieren).

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  2. "Las decisiones económicas son sólo eso: actividades y en todas ellas la psicología está presente como mediador".

    La psicologia al servicio del marketing, para entender la conducta irracional de masas... para entender y apoyar el proceso de entrega del mejor producto y mensaje de la publicidad. No para manipular necesidades.

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  3. La Psicologia funciona para diferentes campos o situaciones y en este caso para el marketing o analizar el comportamiento de nuestros consumidores, pues tambien. Es necesario saber que necesitan (porque es un verbo que esta activo todo el dia con todos nosotros) vivimos necesitando cosas o situaciones que nos permitan seguir adelante, que nos hagn sentir mejor o que siemplemente sean absolutamente necesarias para continuar nuestro dia a dia.
    Eso, totalmente de la mano con la etica con la que las personas que trabajamos en esto manejemos las situaciones, me gusto mucho el comentario de la negacion en algunas situaciones que se te presentaron, sabes que siempre me pregunte lo mismo, como vender, publicitar o investigar un producto como el tabaco, que sabes en el fondo que no tiene resultados mas que negativos, comparto totalmente que debemos de saber decir no a situaciones que no van con nuestros pensamientos, sentimientos etc o con situaciones que sabemos no son correctas y no aceptarlas o decir "OK" por compromiso, verguenza o siemplemente por no quedar mal.

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  4. De que manera se puede entregar mejores productos al consumidor si no es estudiando sus gustos, necesidades, habitos, emociones, etc?...es una situacion win-to-win, donde no solo gana la empresa con una mayor utilidad sobre sus productos, sino gana el consumidor con productos que verdaderamente se adaptan a sus necesidades...no se trata de crearlas, se trata de satisfacerlas de la mejor manera posible...vender un producto, solo porque al empresario se le ocurrió que podría funcionar,...eso si me parece falto de ética!

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  5. Miguel Lalama Murillomiércoles, 26 noviembre, 2008

    El marketing en su esencia mas pura es una batalla de percepciones, competimos por un espacio en la mente del consumidor no por una cuota de mercado. El estudio Psicológico del consumo simplemente nos brinda nuevas herramientas para hacer mejor nuestro trabajo. Me parece que los críticos de la Psicología del Consumo no tienen ningún argumento de peso, es negar el mundo en que vivimos (les guste o no) y dicha negación es un tema merecedor de un Psicoanalisis

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  6. estan locos los psicologos

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  7. Si partimos de la definición de Ética, encotraríamos que:
    es la forma en que cada persona interpreta las normas morales, es decir, es la forma en la que se cumple una norma que esta dispuesta por el mundo exterior, de tal forma que una persona es ética si cumple con las reglas o normas morales impuestas por la sociedad. Todo bien hasta aquí, lo que hay que preguntarse es como han cambiado las reglas y normas morales de la sociedad total. y lo segundo es que la psicología si ha manipulado los sentimientos y emociones humanas en pro del consumo desmedido, depredador y falso del´"llenar el vacío humano" los seres humanos necesitamos dejar de estar tan distraídos y ocuparnos de establecer verdadera armonía con el planeta, ese el fin de nuestra estancia aquí.....somos rídiculamente unos fasccinerosos del ambiente!

    Fuente: http://es.shvoong.com/humanities/1656534-que-es-la-%C3%A9tica/#ixzz1LK4fO7yT

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  8. Interesante tu encaramiento al tema ético, es un problema el cual yo también enfrenté y lo sigo, sólo llegué hasta ahora a un par de conclusiones: Usamos la moral (y su práctica la ética) para normar nuestra conducta y vivir en armonía, pero la moral no tiene por qué usarnos, ni ser esclavos de ella.

    Saludos.

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